Sunday, January 31, 2010

ENERGIA GRATUITA

El Sistema “Yacimientos de Energía AVF”  tiene su origen en las patentes 950075 /07-04-95 y 9502446/ 12-12-95  , y su principal objetivo se centra en conseguir que los yacimientos de petróleo o gas, así como minas y toda clase de espacios vacíos situados bajo tierra proporcionen energía eléctrica sin consumir combustible ni producir CO2.

El concepto es simple y esencial y sus derechos de patente gratuitos para todos los países considerados pobres:

Siempre que exista agua- dulce o de mar- en superficie y un espacio vacío bajo tierra existe un “Salto de agua”.

Su aprovechamiento energético se puede obtener de varias maneras aunque la más efectiva es la instalación de turbinas hidráulicas encajadas a gran profundidad en el interior de los pozos de acceso.

Accionadas por el agua que se introduce por la parte superior del pozo generan energía eléctrica que se envía directamente a la red mientras el agua continúa su descenso para acabar ocupando los espacios vacantes que dejaron  el petróleo, el gas  los minerales.

Las turbinas pueden ser sustituidas por una batería de hélices conectadas por ejes de titano o acero al carbono independientes pero engranados entre si, que serán los que encargados de accionar una turbina situada en superficie.

En determinados casos se pueden utilizar turbinas de vacío, por lo que para un mejor entendimiento de ahora en adelante a todas se les denominará genéricamente  “Maquinas” 

La producción energética de cada yacimiento dependerá de cuatro factores:

1-    Profundidad a la que se instalen las “Maquinas”

2-    Diámetro del pozo lo que condicionara su tamaño y potencia.

3-    Velocidad del agua.

4-    Capacidad de almacenamiento del espacio vacío o “yacimiento”.

Cada tonelada de agua que mueve una turbina hidráulica situada a trescientos metros de profundidad, (lo que significa treinta atmósferas de presión), genera un kilovatio de energía.

Si como se asegura los océanos están subiendo peligrosamente de nivel esta es una forma práctica de controlar dicha subida.

La mayor parte de los cuatrocientos mil pozos de petróleo abandonados  que existen en el mundo se encuentran a gran profundidad y la boca de entrada de muchos de ellos se sitúa cerca del mar, (cuando no en el mismo mar), por lo que la capacidad de obtener energía sin consumo de materias primas resulta prácticamente ilimitado.

Cuanto mas petróleo y gas se obtenga más nuevos espacios quedaran libres.

Desde que en 1859 se perforara el primer pozo de petróleo  se han extraído del subsuelo billones de toneladas de crudo y el ritmo de extracción actual es de trece millones de toneladas diarias.

Las reservas comprobadas han sido calculadas en 216.000.000.000 millones de toneladas y el número de minas de todo tipo abandonadas desde tiempos inmemoriales a lo largo de todas las costas del mundo resulta absolutamente imposible de calcular.

Cada una de ellas constituye una posibilidad de generar energía barata y limpia.

La forma de actuación variará en cada circunstancia

En determinadas ocasiones bastará con aprovechar la infraestructura ya existente y hacer descender la maquina elegida hasta encajarla a la profundidad deseada.

 

En otras resultará más rentable ampliar el diámetro del pozo con el fin de instalar maquinas de mayor tamaño aumentando rendimiento.

A medida que se van ensanchando los bordes los residuos van cayendo hasta el fondo del yacimiento sin necesidad de ser extraídos.

En el momento en que se deja de ensanchar, el escalón que se forma sirve de plataforma de asentamiento a la maquina.

Una tercera opción se centra en colocar una batería de maquinas equidistantes entre si con el fin de conseguir que las presiones se distribuyan y trabajen de modo mas seguro pese a que el rendimiento disminuya.

Para ello se “encamisa” la tubería ya existente con una de menor diámetro a la que previamente se han fijado las maquinas elegidas. 

A la hora de instalar las infraestructuras necesarias para la explotación es conveniente tener en cuenta que tanto el petróleo como el gas se estuvieron enviando a los puertos de embarque por medio de tuberías que la mayor parte de las veces no fueron desmontadas por lo que pueden ser utilizadas para enviar  agua de mar en dirección contraria.

Como a la larga cada yacimiento acabará por agotar su capacidad de recibir agua, tanto las maquinas como las infraestructuras auxiliares deben haber sido concebidas de forma que sean extraíbles y “reciclables”, es decir, que una vez concluido el trabajo puedan trasladarse a otro punto.   

El paso del agua debe estar regulado por válvulas que eviten sobrepasar una velocidad de 2,5 metros por segundo por riesgo de turbulencias o “golpes de ariete”.

En zonas necesitadas de agua se acoplará una “Desaladora de Osmosis Inversa por Presión Natural” que podrá producir el metro cúbico de agua a coste cero.

 Un beneficio añadido en el caso del petróleo se centra en el hecho de que resulta normal que en el fondo de los pozos quede siempre un remanente de crudo que no se ha podido extraer y que al ser menos denso que el agua cuando se llena el pozo acaba saliendo al exterior por si mismo.

Hay quien afirma que en las bolsas de petróleo ya no se encuentran “espacios vacíos” porque han sido ocupados por aguas subterráneas, lo cual desafía toda lógica.

Las rocas porosas llamadas “reservorios” únicamente almacenan petróleo cuando están rodeadas de terrenos impermeables; de no ser así un crudo sometido durante miles de años a grandes presiones se habría filtrado perdiéndose en la inmensidad del subsuelo.

Por ello cuando se perfora un pozo el petróleo escapa, a veces con enorme potencia, por esa única salida pero evidentemente el lugar que ocupaba continúa siendo impermeable.

Tan solo si se arroja agua desde lo alto, cosa que se ha hecho en muy contadas ocasiones, dejaría de existir un “espacio vacío”.

 

               

                         

Posted by VazquezFigueroa in 12:48:33 | Permalink | Comments (1) »

Friday, December 25, 2009

!!POR FAVOR…!!

 …cuando soliciten libros adjunten su direccion de correo

electronico; en caso contrario no puedo enviarlos.

Posted by VazquezFigueroa in 13:22:54 | Permalink | Comments (19)

Saturday, November 10, 2007

peticion de novelas

No me es posible colgar todas mis novelas en la red, pero quien desee alguna no tiene más que enviarme su dirección de correo electrónico y la recibirá gratuitamente siempre que sea para su uso particular.
Aun no dispongo de “Tuareg”. “Icaro” , “Centauros” y alguna otra mas.
Posted by VazquezFigueroa in 12:25:22 | Permalink | Comments (327)

Wednesday, July 18, 2007

mis novelas gratis

          Mis novelas gratis

 

 

                                                Alberto Vázquez-Figueroa

 

 

       A partir de ahora mis novelas se editarán simultáneamente en edición “cara”, de las llamadas “de tapa dura”, en edición de bolsillo a mitad de precio, podrán descargarse gratuitamente en “Internet” y todos los periódicos o revistas que lo deseen están autorizados a publicarlas al estilo de las antiguas novelas por entregas con la diferencia que en este caso no tendrán obligación de pagarme nada en concepto de derechos de autor.     

 

Me han preguntado si es que me he vuelto loco, me sobra el dinero o pretendo arruinarme y arruinar de paso a mi editor. No es el caso.

 

He meditado largamente sobre el tema y he llegado a la conclusión de que hoy en día hay público para todos los niveles adquisitivos del mismo modo que quien lo desea puede almorzar en un restaurante de lujo, en una simple hamburguesería e incluso acudir a un comedor social.

 

También puede hacerse un traje a medida, comprárselo en unos grandes almacenes o en un rastrillo dominguero.

 

Igual ocurre en la mayor parte de las facetas del consumo, excepto en lo que se refiere a los lectores que tienen que resignarse a pagar el precio que marca el editor que ha adquirido los derechos en exclusiva de un determinado libro o aguardar años hasta que se edite en bolsillo.

 

Y desde luego nunca lo obtendrá gratis.

 

Y se me antoja injusto porque la cultura es tan importante como comer o vestirse, y desde luego mucho más importante que adquirir un coche donde se ofrecen cien gamas de precios donde elegir.

 

  Mi próxima novela trata sobre Irak y las oscuras maquinaciones de las grandes compañías americanas que inventaron la existencia de armas de destrucción masiva con el fin de iniciar una guerra que ha costado casi medio millón de muertos y nunca  podrá ganarse, pero que produce miles de millones de beneficios a empresas directamente ligadas a lo mas altos cargos de la administración republicana.

 

Y a mis lectores, cualquiera que sea su condición social o capacidad adquisitiva, ese tema  les interesa conocerlo a fondo en estos momentos, no dentro de dos años, que sería cuando cualquier otra editorial considerase que ya había exprimido al máximo el limón de la “tapa dura” y tuviera a bien editarla en bolsillo para unos lectores “De Segunda Categoría”.

 

No deben existir lectores de segunda ni de tercera categoría, porque lo que importa es su relación directa con el autor independientemente de lo lujoso que sea el vehículo que proporcione dicha relación.

 

Al cumplir cincuenta años como escritor muchas personas me han asegurado que se acostumbraron a leer con mis novelas de aventuras, y aunque algunas me han sido infieles con el paso del tiempo, lo que importa es el hecho de que empezaron a leer y aficionaron de igual modos a quienes les rodeaban.

 

Folletines del estilo de “Los tres mosqueteros”, “Los Miserables” o “El Conde de Montecristo”  consiguieron que, al poder acceder gratuitamente a tan magníficos textos, en el transcurso de una sola generación el número de lectores franceses se multiplicara por tres.

 

Los editores no tienen derecho a quejarse de que “se lee poco” mientras mantienen el control sobre el precio de lo que en ese momento interesa, ni las autoridades deberían promover absurdas campañas publicitarias que no conducen mas que a gastar dinero; lo que deben hacer es presionar a los editores a la hora de poner los libros al alcance de todos los bolsillos.

 

 Personalmente prefiero que me lean dos estudiantes, obreros o secretarias en el autobús por siete euros, que un alto ejecutivo en su cómodo despacho por veinte, porque aunque gane menos si el libro es bueno esos dos lectores se convertían en cuatro y luego en ocho, y resulta evidente que existen muchos mas obreros, estudiantes y secretarias que altos ejecutivos.

 

Y si el libro es malo ni unos ni otros lo compraran.

 

 En cuanto al hecho de ofrecerlo gratuitamente en “Internet” tengo claro que quien lo descargue de la red nunca hubiera comprado mi novela, o sea que prefiero que me lea gratis a que no me lea.

 

Tal vez la próxima vez se decida a comprar un libro aunque no sea mío.

 

Algo es cierto: he vendido casi veinticinco millones de libros y todo el dinero que me han pagado me lo he gastado, pero una gran parte de los lectores que he conseguido, aun los conservo.

 

Y de todo el dinero que gané la mitad se lo llevo Hacienda.

 

Sin embargo Hacienda aun no ha logrado arrebatarme un solo lector.

 

En Inglaterra, país culto donde los haya, los escritores no pagan impuestos por el fruto de su trabajo, pero en España, pese a pertenecer también a la Unión Europea, cada año debo entregar la mitad de mis ingresos a Hacienda o me embargan.

 

Eso significa que un escritor ingles cuenta con el doble de medios económicos que yo para viajar o investigar a la hora de encarar un nuevo trabajo.

 

Eso no evita que las autoridades españolas se lamenten de que nos esté invadiendo la cultura anglosajona, y lo único que se les ocurre para remediarlo es adquirir los más emblemáticos y costosos edificios de cada capital con el fin de instalar un nuevo Instituto Cervantes en el que dar cobijo a “intelectuales” afines al partido que se encuentre en esos momentos en el poder.  

 

 Para nuestra voraz, inculta y derrochadora administración tan solo somos europeos cuando conviene, y esa es una de las razones por la que  prefiero regalarle la mitad de mis ganancias a unos lectores anónimos que tal vez me lo agradezcan, que a un gobierno que no solo no lo agradece, sino que no acepta que para escribir un una novela interesante sea necesario viajar e investigar.

 

 

Siento curiosidad por saber si las editoriales continuaran con su absurda política inmovilista o comprenderán que es hora de renovar unos hábitos que no han evolucionado un ápice en trescientos años mientras que a su alrededor el mundo se transforma a marchas forzadas.

 

En mi juventud una película se estrenaba en una única y enorme sala, estaba casi un año en cartel y tan solo entonces pasaba a los cines de barrio. Hoy se estrena en cuarenta multisalas, a los quince días se edita en “DVD”, al mes se compra en televisión, y se puede ver en las cadenas abiertas a los tres meses.

 

Si las grandes productoras cinematográficas, con sus complejos estudios de “marketing” han llegado al convencimiento de que esa es la formula que conviene en los tiempos que corren, las editoriales deberían tomar buena nota al respecto.   

 

El mundo del libro tiene la enorme suerte de que no resulta rentable a los “piratas” del “Top-Manta”  que tanto daño hace a las industrias del cine y la música, pero por eso mismo, y por la gran competencia de la televisión y todo tipo de deportes de masas, los que lo gestionan deberían plantearse un cambio radical e intentar conseguir lectores antes que beneficios.

 

Sin lectores no hay beneficios, y cuando haya muchos lectores ya llegaran los beneficios.

 

  Resultará muy interesante comprobar si los Ministerio de Cultura y Hacienda seguirán opinando que es preferible que los empresarios- en este caso los editores- continúen manteniendo el privilegio de abaratar los precios únicamente cuando les convenga sin tener en cuenta los intereses de los lectores, al tiempo que no cesan de apretarle las clavijas al pobre trabajador- en este caso el autor.

 

Por lo visto un gobierno que se autodenomina socialista considera que es preferible proteger al que se beneficia económicamente de la cultura que al que la crea.

 

Existen varias editoriales multimillonarias, pero ni un solo autor español mínimamente “acomodado”

 

El viejo dicho, “En España escribir es llorar” ya no tiene sentido: debería decirse “En España escribir- y leer- es pagar”.

 

 

 

                                                                  A.V-F

 

Posted by VazquezFigueroa in 12:03:09 | Permalink | Comments (365)